Lecturas: La rebelión de Atlas

Con los tiempos que corren pensé que sería una buena idea leerme de una santa vez "La rebelión de Atlas" ("Atlas Shrugged", literalmente "Atlas se encogió de hombros") de Ayn Rand, una filósofa americana, de origen ruso, de mediados del siglo pasado.

Y la verdad es que me ha gustado. Es una novela un poco larga para mí, a veces la filósofa se enrolla demasiado, pero es interesante. La recomiendo. Intento comentarla sin desvelar muchos detalles.

Hoy, que se cierra Google News en España debido a una decisión política, pensé que podría hacer un resumen del libro y ponerlo en el blog. Ahí va.

Argumento

Una clase política corrupta se confabula para saquear a los empresarios más importantes del país, que van desapareciendo misteriosamente. Los políticos crean leyes a medida que atentan contras las libertades (propiedad privada, libre competencia, etc.), con el objetivo de saquear el capital de estas empresas que van quebrando una tras otra.

Los empresarios, sin embargo, se salvan al final gracias a John Galt. El país, sin embargo, no se salva, y se sume en el caos y la ruina.

El titán Atlas soportando el mundo sobre sus hombros, en el Rockefeller Center. Imagen de Wikimedia Commons

Sobre la autora

Ayn Rand nació en la Rusia del Zar, antes de la Revolución Rusa. Vivió la Revolución de pequeña, y tuvo que ir emigrando hasta acabar en los Estados Unidos de mediados del siglo XX.

Imagino que el libro tiene mucho de autobiográfico. Presenta una sociedad como yo me imagino la URSS de mediados del siglo pasado, donde la libre competencia y la propiedad privada no existían, y las empresas que sobrevivían eran aquellas que se aliaban con el poder político. La novela se desarrolla en los Estados Unidos, aunque refleja lo que yo imagino sería la URSS por entonces.

La novela incluye una visión del sexo muy personal. Imagino que la autora era algo liberal para sus tiempos e intentaba establecer sus opiniones en una sociedad (EEUU de los 1950-60) algo rancia al respecto. Los párrafos sobre el tema son perfectamente prescindibles, creo.

Acogida

La novela estuvo en la lista de los libros más vendidos del The New York Times durante 22 semanas (según la wikipedia). Fué bastante popular, aunque no gustó a la crítica literaria de aquel entonces.

Los críticos entendieron la novela como una loa al egoísmo y tacharon a la novela como un homenaje a la codicia. Pero tenía fervientes seguidores, Alan Greespan dijo, por ejemplo, que la novela era "una celebración de la vida y de la felicidad" y que "la gente creativa consigue la felicidad" mientras que "los parásitos ... perecen, como deberían".

La novela sigue despertando pasiones todavía hoy. Paul Krugman comenta, en 2012 (anteriormente en 2010).

Hay dos novelas que pueden cambiar la vida de un chico de catorce años aficionado a los libros: El Señor de los Anillos y La rebelión de Atlas. Una trata de una fantasía infantil que a menudo genera una obsesión de por vida con sus héroes increíbles, lo que lleva a un adulto emocionalmente atrofiado, socialmente paralizado, incapaz de tratar con el mundo real. El otro, por supuesto, implica orcos.

La película

La novela fue llevada al cine en tres partes, la primera, en 2011, la segunda, en 2012 y la tercera, en septiembre de 2014

He visto la primera parte y es bastante digerible (quizá porque me he leído el libro antes) pero parece ser que las críticas no son demasiado buenas. Creo que el libro es mejor que la película.

Pasajes preferidos

Mientras leía el libro marqué una serie de párrafos que consideré de tremenda actualidad.

Éste, por ejemplo, es la justificación que dieron los políticos corruptos para salvar al sector ferroviario contra viento y marea, incluso si soportaba enormes pérdidas. El paralelismo con el sector bancario actual, a nivel mundial, es sorprendente:

"Luego se dijo que los grandes sistemas ferroviarios eran necesarios para el bienestar social y que el colapso de uno de ellos sería una catástrofe nacional. Y también que si semejante sistema estaba en peligro por soportar significativas pérdidas en una abnegada tentativa por contribuir al bienestar nacional, tenía el derecho al sostén público, a fin de ayudarlo a soportar el golpe."

Este otro diálogo me gustó mucho también, y es de tremenda actualidad:

- Las leyes no deberían aprobarse de este modo, tan abruptamente.
- Es que no son leyes, son decretos.
- Entonces es ilegal.
- Tampoco puede considerarse ilegal, porque la Legistlatura aprobó el mes pasado la concesión de plenas facultades para dictar decretos.
- No creo que los decretos deban ser presentados al público desde la nada, como quien descarga un puñetazo en la nariz de otro.
- Es que no se puede perder el tiempo en discusiones cuando se trata de una emergencia nacional.

Y este otro también tiene aplicación directa, a la vista de los jubilados que protestaron en la Gran Vía de Madrid por haber sido engañados con las "preferentes":

"Esos ladrones se sienten seguros al robar a indefensos, luego de haber sancionado una ley para desarmarlos, pero su botín se convierte en un imán para otros saqueadores que también se lo arrebatarán de la misma forma como ellos lo hicieron. Entonces el éxito irá, no al más competente en la producción, sino al capaz de la más despiadada brutalidad y crueldad. Cuando la fuerza se convierte en norma, el asesino vence al carterista, y la sociedad desaparece entre ruinas y cadáveres."

Hoy, que se cierra Google News en España, este párrafo puede ser también clarificador:

"Luego de generaciones de extorsión política, no eran los burócratas saqueadores los que debían ser culpados, sino los industriales los que debían ser atados con cadenas; no aquellos que vendían favores legales, sino los que se veían forzados a comprarlos. Y, a través de todas aquellas generaciones de campañas contra la corrupción, el remedio siempre había sido no la liberación de las víctimas, sino la concesión de poderes más amplios a los extorsionadores.

En resumen, La Rebelión de Atlas, de Ayn Rand en 1957, es una obra de tremenda actualidad. Altamente recomendable para tener otro punto de vista más sobre lo que está pasando a nuestro alrededor.

Quién sabe, quizá aparezca John Galt un día de estos. Por el momento sólo se que Google News ha desaparecido misteriosamente.