Los esguinces de cerebelo y Windows 8

Cuando conduzco, o cuando voy en bici, no estoy pensando continuamente qué tengo que hacer. El cambio de marchas va solo, como el freno o el embrague, en una coordinación perfecta que me hace llegar a mi destino sin que me pongan multas por el camino.

Esa molleja llamada cerebelo

Y es que resulta que tenemos una "molleja" debajo del cerebro llamada cerebelo, que se encarga de todas las cosas que hacemos automáticamente.

Por ejemplo, usamos el cerebelo cuando deambulamos por la calle sin rumbo, estorbando al prójimo pero sin caernos, mientras usamos el cerebro para hablar por el móvil. Esto, desde luego, es realmente peligroso: el cerebelo sabe andar, pero no sabe lo que es una farola.

Usar el cerebelo para andar mientras usamos el cerebro para escribir mensajes puede ser peligroso: el cerebelo no sabe qué es una farola.

Cuando usamos un ordenador también usamos el cerebelo para hacer cosas automáticamente: cerrar una ventana, minimizarla, poner un texto en negrita, acceder a un menú o cambiar entre ventanas son tareas que realizamos automáticamente con el cerebelo, sin necesidad de gastar energía cerebral en hacerlas, mientras usamos el cerebro para cosas más productivas, como echarnos una partida al solitario, por ejemplo.

El software invisible

Cuando empezamos a utilizar un programa de ordenador generalmente usamos el cerebro al principio, hasta que uno se habitúa y es el cerebelo el que se encarga de automatizar cosas. Es lo mismo que aprender a conducir: al principio tenemos que pensar qué marcha estamos poniendo, y si soltamos el acelerador demasiado pronto o no. Luego "ya va todo solo" porque el cerebelo se encarga de todo.

Por ejemplo, cuando uno tiene ya tablas usando el Microsoft Office 2003 pues el cerebelo se le encarga a uno de saber qué botón hay que pulsar para poner una palabra en negrita, o para aumentar el tipo de letra, o para incluir una imagen en un documento, o para copiar y pegar. Afortunadamente, uno no tiene que buscar el botón de negrita todos los días: se acostumbra y, como el cambio de marchas o el pedal del embrague, funciona solo.

Cuando nos acostumbramos al producto de software, como cuando aprendemos a conducir, hacemos que el cerebelo se encargue de las cosas automáticas y podemos disfrutar más de lo que estamos haciendo: del paisaje que vemos en el coche cuando conducimos o del documento de Word que estamos escribiendo. En ese momento el software es, virtualmente, invisible, y "se aparta" del camino del cerebro permitiendo a éste concentrarse en lo que está haciendo.

Los esguinces de cerebelo

Si estamos habituados a un producto software (o a un coche con cambio marchas manual) cambiarlo por otro producto (o por otro coche con un sistema de cambios diferente) es un fastidio: tenemos que volver a entrenar a nuestro cerebelo otra vez. Es lo que yo llamo un "esguince de cerebelo".

Si uno es joven entonces no pasa nada: su cerebelo está todavía fresco y puede adaptarse rápidamente. Pero cuando uno, como yo, tiene ya una cierta edad entonces la cosa se hace realmente fastidiosa: hay que volver a aprender todo de nuevo para volver a hacer lo mismo, de modo diferente. Es un desgaste estúpido que consume tu tiempo y te ralentiza todo. Un fastidio, vamos.

Los esguinces de cerebelo son un fastidio, y pueden ser incluso peligrosos para los fabricantes de software, porque con un cambio tan radical en la manera de trabajar a uno se le pueden hinchar tanto las narices que puede mandar a tomar viento al software fastidioso, borrarlo y usar uno que funcione "como el de antes".

Esguinces de cerebelo famosos

Veamos una serie de ejemplos prácticos de casos de esguinces cereberales, y algunas de sus consecuencias:

Plataforma Cambio realizado Efectos
Microsoft Office 2007 Microsoft Office 2007 cambió los menús del Word, del Powerpoint y del resto de sus productos de ofimática por una serie de pestañas que volvieron locos a todos los usuarios. Las centralitas telefónicas de las oficinas de objetos perdidos se bloquearon por la avalancha de gente que preguntaba dónde estaba el menú "Editar" de Word. Se estima que el cambio originó perdidas de tiempo valoradas en varios miles de millones de dólares en todo el mundo.
KDE 4, 2009 En KDE 4 cambiaron absolutamente todo el interfaz gráfico de usuario, desde la manera de minimizar ventanas hasta la manera de trabajar con ellas. El cambio cabreó tanto a Linus Torvalds (el creador de Linux) que decidió cambiarse a Gnome 3 (podéis ver la entrevista en Computerworld). Yo también hice lo mismo.
Gnome 3.4, Gnome Unity, 2011 El interfaz de usuario Gnome "de toda la vida" se cambió por Unity, trastocando todo lo que el usuario sabía hacer con Gnome. De nuevo a Linus Torvalds se le hincharon las narices y empezó a echar pestes contra Gnome 3.4. Se cambió de nuevo a KDE:
Mac OS/X Lion, 2011 En Julio de 2011, con el lanzamiento de Mac OS/X Lion, Apple decidió cambiar el sentido del desplazamiento, de modo que lo que antes iba para arriba ahora iba para abajo, y a la inversa. Los cerebelos de los usuarios de Apple no estaban acostumbrados, y hubo casos de esguinces y torceduras de cerebelo. Los cabreos fueron espectaculares.

Hay muchos otros casos de esguinces de cerebelo (si usas XCode para hacer aplicaciones para iPhones/iPads seguramente tengas tus propias cicatrices cereberales). Sin embargo los fabricantes de software se siguen arriesgando con estos cambios radicales, y someten a sus usuarios a esguinces de cerebelo sin compasión.

El caso de Windows 8

Para terminar, y por centrarme, creo que Windows 8 someterá a su base de usuarios al mayor esguince de cerebelo de los últimos tiempos. Los cambios en la manera de trabajar son tan grandes que ya hay incluso guías de cosas que tendrás que aprender de nuevo, como ésta de TechRadar, en inglés o esta otra, en castellano o incluso guías de cómo "moverte" por Windows 8.

El esguince es de tal magnitud que incluso "los grandes" lo reconocen. Ayer mismo leía que Bill Gates reconocía que la<a class="enlace_tema" href="/blog/index.html#estrategia" title="Pulse aquí para ver más entradas relacionadas con 'Estrategias'"> estrategia del Windows Phone fué un error. El Grupo Nielsen (famoso por estudios de usabilidad) reconocía en un informe de noviembre de 2012 que "la usabilidad de Windows 8 es frustrante para usuarios noveles y expertos", y que el tener un escritorio doble supone unas "cargas cognitiva y de memoria excesivas": otra manera de indicar los síntomas de un esguince de cerebelo en toda regla.

El reto para Microsoft será, creo yo, el de retener a su base de usuarios ante tanto "esguince de cerebelo": cabe la posibilidad de que su base de usuarios se espante y empiece a utilizar escritorios Mac OS/X, Linux o, incluso, la versión web de los productos de Google.

Afortunadamente yo no uso Windows frecuentemente, excepto en los desafortunados casos en los que tengo que sufrir la güé de la Agencia Tributaria, por lo que me voy a evitar todos los esguinces de cerebelo asociados al Windows 8.

Habrá que esperar y ver cómo evoluciona la cosa. Mientras tanto, y si sois usuarios de Windows, recomiendo hacer ejercicios de calentamiento de cerebelo antes de probar Microsoft Windows 8, y ver cómo ejecutar Windows XP en Windows 8 de gratis.

Si el cambio a Windows 8 es inevitable entonces deberemos tener en cuenta que todo llevará más tiempo y se hará más despacio, por lo que cuidado con los plazos de entrega y con los hitos de los proyectos. Después de todo los esguinces de cerebelo siempre los pagamos los mismos: los usuarios.